Esta herramienta esencial permite a los supermercados resolver irregularidades de manera más rápida con los consumidores, evitando así posibles multas impuestas por la Dirección de Defensa al Consumidor.

La Dirección de Defensa al Consumidor puso en marcha una iniciativa clave para mejorar la relación entre los supermercadistas y los clientes: el primer libro de reclamo en el Gran San Juan. Esta herramienta busca facilitar la resolución de irregularidades en un plazo más corto, evitando así posibles multas para los establecimientos comerciales.
El libro de reclamo, que ya está en funcionamiento en el Supermercado Myriam desde el 20 de septiembre, es el resultado de una colaboración entre el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación y la Cámara Sanjuanina de Supermercados y Autoservicios (CASSA). El primer local en registrarse fue el Supermercado Bonetti, ubicado en el departamento de Jáchal. Fabiana Carrizo, directora de Defensa al Consumidor, explicó que esta iniciativa es un reflejo del esfuerzo conjunto para brindar soluciones a los consumidores. “Gracias a esta herramienta, se acortan los tiempos de reclamo, y el problema puede ser resuelto en el mismo local”, destacó.

¿Cómo funciona?
El libro de reclamo actúa como evidencia de cualquier situación o problema relacionado con productos o servicios. Debe estar exhibido en un lugar visible y de fácil acceso dentro del local, acompañado de un aviso que informe a los clientes sobre su existencia. La implementación de este libro permite a los comercios abordar los problemas de manera más eficiente, reduciendo así la necesidad de que los consumidores eleven sus quejas a organismos provinciales, lo que podría resultar en sanciones. Con esta acción, la Dirección de Defensa al Consumidor busca no solo proteger a los consumidores, sino también fomentar una cultura de transparencia y responsabilidad en el sector comercial del Gran San Juan.

ÚLTIMAS NOTICIAS