Un banco deberá indemnizar al Círculo de Kinesiólogos y Fisioterapeutas de Mendoza, víctima de una estafa bancaria de $2.200.000, perpetrada mediante «phishing».
El 9 de septiembre de 2022, la tesorera de la institución intentó realizar una transacción bancaria desde el home banking de la entidad. Al buscar el banco en Google, accedió a un enlace que parecía legítimo, con el nombre y el logo del banco. Dado que en ocasiones anteriores el banco había solicitado datos similares para una doble autenticación, la tesorera no dudó en seguir el procedimiento.
Poco después, recibió una segunda llamada de un supuesto empleado del banco, quien solicitó el código Token para completar la operación. La tesorera, confiada, proporcionó el código. Sin embargo, al intentar firmar los pagos, notó que no aparecía la opción correspondiente y se contactó con el oficial de cuentas del banco, a quien le informó sobre los llamados y le envió una captura de pantalla. El banco no mostró interés en investigar el incidente, sugiriéndole solo llamar a un número 0800.
Una hora después, la tesorera le comunicó al empleado que había logrado realizar la transferencia. Sin embargo, días después, advirtió que se habían realizado dos transferencias no autorizadas: una de $1.000.000 y otra de $1.200.000. Tras investigar, descubrió que había sido víctima de una estafa, pues los estafadores habían replicado el sitio web del banco.
El Círculo demandó al banco por $2.200.000 en daños emergentes y $600.000 en daño punitivo, argumentando que el banco no cumplió con las normativas del Banco Central ni adoptó medidas para evitar el fraude.








