Una correcta alimentación puede ser la clave para enfrentar el día con mayor vitalidad. Expertos en nutrición detallan qué comidas favorecen la energía sostenida y cómo incorporarlas a la rutina diaria.
En una época marcada por el estrés, la fatiga y el ritmo acelerado, la alimentación juega un papel central a la hora de mantener los niveles de energía. Según especialistas en nutrición, ciertos alimentos tienen la capacidad de estimular el sistema nervioso, mejorar el rendimiento físico y mantener la concentración a lo largo del día. La clave está en la calidad de los nutrientes, la frecuencia de las comidas y la combinación adecuada de ingredientes.
Entre los alimentos recomendados se encuentran aquellos ricos en carbohidratos complejos, como la avena, el arroz integral, las legumbres y las frutas frescas. Estos productos liberan glucosa de forma paulatina en el organismo, lo que permite un aporte constante de energía sin generar picos de cansancio. Además, ayudan a estabilizar el azúcar en sangre, evitando los bajones típicos luego de una comida muy calórica.
También se destacan los frutos secos, las semillas y el pescado azul por su alto contenido en ácidos grasos omega-3. Estos nutrientes no solo promueven la salud cardiovascular, sino que también tienen efectos positivos sobre la memoria y el estado de ánimo. El huevo, por su parte, es otro gran aliado: aporta proteínas de alto valor biológico, colina (importante para la función cerebral) y vitamina B12.
El hierro es otro componente clave, ya que su deficiencia puede provocar fatiga crónica. Por eso, se recomienda incluir carnes magras, espinacas, lentejas y alimentos fortificados. Para mejorar su absorción, se aconseja combinarlos con fuentes de vitamina C como el tomate, el kiwi o el cítrico que prefieras. En cuanto a las bebidas, lo ideal es optar por agua, infusiones sin azúcar o licuados naturales en lugar de bebidas azucaradas o energizantes artificiales.
Adoptar una alimentación energética no implica una dieta estricta, sino más bien un cambio de hábitos sostenido. Hacer entre cuatro y seis comidas al día, evitar el exceso de cafeína y mantener una buena hidratación también son aspectos fundamentales para sostener la vitalidad. Como indican los expertos, una nutrición inteligente puede ser tan revitalizante como una buena noche de sueño.








