En un contexto regional e internacional cada vez más desafiante, el Ministerio de Defensa impulsa el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, priorizando su alistamiento y capacidad operativa para responder de forma eficaz ante amenazas externas y emergencias internas. Este enfoque busca garantizar la seguridad en las fronteras y reafirmar el rol de las FFAA como garantes de la soberanía nacional.
Desde su asunción, Luis Petri ha puesto en el centro de su gestión la recuperación del rol estratégico de las Fuerzas Armadas para proteger las fronteras nacionales. En los últimos meses, el Ministerio de Defensa avanzó con programas de reequipamiento, modernización y fortalecimiento del entrenamiento de tropas.
La visión es clara: asegurar que Argentina tenga capacidades efectivas para responder frente a amenazas externas, incluyendo el crimen transnacional, el contrabando, el narcotráfico y cualquier intento de vulnerar la soberanía territorial. Según Petri, “no podemos tener a las Fuerzas amordazadas ni limitadas por prejuicios ideológicos”.
Además, el gobierno destaca la labor de las FFAA no solo en la defensa, sino también en situaciones de emergencia dentro del país: incendios, inundaciones y nevadas extremas, donde son clave para asistir a la población. Estas tareas fortalecen el vínculo entre los militares y la sociedad civil.
Con esta agenda, la gestión actual marca una diferencia con gobiernos anteriores, apostando por devolver a las Fuerzas Armadas las herramientas necesarias para cumplir su mandato constitucional. La defensa de la soberanía es, para Petri, una prioridad innegociable.







