El reconocido investigador neerlandés aseguró que el reciente asalto al museo parisino fue tan meticuloso que “parecía filmado por Hollywood”. Su análisis reaviva el debate sobre la seguridad del patrimonio cultural mundial.

El reciente robo de joyas imperiales en el Museo del Louvre sigue generando repercusiones en el mundo del arte. Arthur Brand, considerado el detective de arte más prestigioso del planeta, analizó el hecho y aseguró que la operación tuvo una precisión “digna de una película de acción”. En diálogo con medios europeos, sostuvo que los ladrones actuaron con un conocimiento interno del museo y una logística impecable.

“El robo se ejecutó en menos de cinco minutos y sin violencia, lo que demuestra una planificación profesional”, explicó Brand. La comparación con Ocean’s Eleven no fue casual: el especialista destacó que el nivel de coordinación y sincronización fue tan alto que “parecía un guion cinematográfico”.

Según el investigador, los delincuentes sabían exactamente qué piezas buscar y cómo desaparecer sin dejar rastros. Las joyas sustraídas, de altísimo valor histórico, formaban parte de una colección vinculada a la monarquía francesa.

Brand advirtió que este caso podría obligar a los museos del mundo a revisar sus protocolos de seguridad. “Si el Louvre fue vulnerado, nadie está completamente a salvo”, sostuvo. También destacó la importancia de la cooperación internacional para evitar el tráfico ilegal de arte.

Mientras la investigación avanza, el detective cree que el botín podría permanecer oculto durante años. “Quien las robó no busca venderlas enseguida, sino hacer historia”, concluyó.

ÚLTIMAS NOTICIAS