El músico británico disfrutó de una exclusiva cena porteña con asado, vino y tango en la antesala de sus shows en el Movistar Arena. El encuentro reflejó su amor por la cultura argentina y su cercanía con el público local.

A pocos días de reencontrarse con sus fanáticos porteños, Rod Stewart eligió celebrar a su manera: con una noche de sabores, brindis y buena música. En un exclusivo restaurante de Buenos Aires, el artista británico vivió una experiencia gastronómica que combinó elegancia y tradición argentina. El asado, el malbec y el espíritu criollo se convirtieron en los protagonistas de una velada íntima que lo dejó encantado.

El menú, de varios pasos, incluyó carnes premium, empanadas caseras y postres típicos. Stewart, según testigos, se mostró relajado y curioso por conocer cada detalle de la cocina local. “La pasión de los argentinos por la comida es tan fuerte como la que tienen por la música”, habría comentado entre risas, copa en mano.

Este encuentro no fue casual: el músico tiene una relación especial con el país desde hace años. Sus conciertos en Buenos Aires siempre han sido multitudinarios y su conexión con el público, inquebrantable. En esta ocasión, aprovechó su llegada para celebrar la previa de sus tres presentaciones en el Movistar Arena.

Además de degustar los sabores nacionales, Stewart participó de un breve espectáculo de tango que lo sorprendió gratamente. No dudó en aplaudir de pie y agradecer al grupo de bailarines que le regaló ese momento. “Siempre quise aprender a bailar así”, confesó.

Con la agenda llena y el espíritu elevado, el músico se prepara para brindar un show que promete ser tan cálido como la cena que lo recibió. Su paso por Buenos Aires no solo marca un regreso artístico, sino también un nuevo capítulo en su historia de amor con el público argentino.

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