La administración nacional ultima los detalles para lanzar la primera privatización de su gestión. Empresarios locales y extranjeros ya manifestaron interés y se estima una inversión millonaria para modernizar la red ferroviaria.
El Gobierno se encuentra a días de publicar el pliego de condiciones para privatizar Belgrano Cargas y Logística, una de las empresas estatales más extensas del país. La iniciativa representa la primera venta significativa dentro del plan de reorganización del sector público impulsado por la Casa Rosada.
La compañía ferroviaria administra más de 7.600 kilómetros de vías distribuidos en 17 provincias, un volumen que la convierte en un activo estratégico para sectores como la agroindustria, la minería y el comercio interprovincial. La magnitud del proyecto ya despertó el interés de grandes grupos nacionales y firmas extranjeras.
Desde el Ejecutivo aseguran que la licitación se encuentra en su tramo final y que será publicada en diciembre. El objetivo es atraer inversiones que permitan renovar material rodante, mejorar la infraestructura y aumentar la competitividad del transporte de cargas.
El proceso, sin embargo, viene acompañado de desafíos: deberá definirse un esquema regulatorio que garantice tarifas razonables, mantenimiento adecuado y cobertura en zonas de baja rentabilidad. Además, sindicatos ferroviarios observan el avance con atención y reclaman mantener las fuentes laborales.
Si el proceso avanza sin sobresaltos, la privatización marcará un punto de inflexión para el transporte de cargas argentino y se convertirá en una experiencia testigo para las próximas desinversiones que analiza el Gobierno.








