La reactivación de la Unidad de Trasplante en el Hospital Central permitió evitar traslados a otras provincias y consolidó una política sanitaria clave para pacientes con insuficiencia renal.


Desde noviembre de 2024, la provincia de San Luis registra un promedio superior a dos trasplantes renales mensuales, como resultado de la puesta en marcha de una política sanitaria que prioriza la donación de órganos y el acceso local a tratamientos de alta complejidad. La iniciativa fue impulsada por el Gobierno provincial bajo el lema “sin donantes no hay trasplantes”, con el objetivo de brindar nuevas oportunidades a pacientes con insuficiencia renal.

La reactivación de la Unidad de Trasplante Renal fue uno de los primeros objetivos del gobernador Claudio Poggi al asumir su mandato. Tras un proceso que incluyó la creación formal de la unidad en el Hospital Central y su posterior habilitación por parte del Incucai, el 21 de noviembre de 2024 se realizó el primer trasplante renal en la historia de la provincia. A partir de ese hito, se eliminaron los traslados prolongados a otras jurisdicciones y se garantizó que los pacientes pudieran realizar todo el tratamiento cerca de sus familias.

Luego de la intervención inicial, se concretaron nuevos trasplantes en diciembre y el programa continuó creciendo durante 2025. Uno de los momentos más destacados se produjo en febrero, cuando se llevaron adelante de manera simultánea dos procesos de donación múltiple y cuatro trasplantes renales en apenas 72 horas, un hecho inédito a nivel nacional que consolidó a San Luis como referencia en materia de trasplantes.

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