Tras varios días de postergaciones por el clima, la Laguna del Diamante queda habilitada desde hoy y solo puede visitarse durante el verano.
Con la llegada de la temporada estival, Mendoza vuelve a poner en valor uno de sus paisajes más emblemáticos: la Laguna del Diamante. Este atractivo natural, situado en una zona aislada del Valle de Uco, combina un majestuoso espejo de agua con la imponente presencia del volcán Maipo, dentro de un área protegida de gran valor ambiental.
El acceso al lugar, que se realiza desde la Ruta 40 por más de 60 kilómetros de caminos de ripio y montaña, había quedado restringido por nevadas y temporales recientes. Tras los trabajos de despeje y la estabilización del terreno, el sitio quedó nuevamente habilitado, ofreciendo una alternativa de ecoturismo accesible para quienes buscan naturaleza, silencio y paisajes únicos en plena cordillera.







