La maniobra con E-cheq dejó al descubierto un posible fraude organizado; aún no hay imputados.
Una franquicia de Colorshop en San Juan fue víctima de una estafa por 40 millones de pesos mediante el uso de cheques electrónicos sin respaldo. El hecho ocurrió en noviembre de 2025 y, a casi tres meses de la denuncia, la causa no registra imputados ni detenidos, mientras crecen las sospechas de una operatoria que podría repetirse en otras provincias.
El comerciante Mauro Iranzo, dueño del local junto a su esposa, relató que la operación comenzó cuando un hombre identificado como Jorge González realizó una compra por 30 millones de pesos en pintura, supuestamente destinada a refacciones en una bodega en Albardón. La mercadería fue entregada en el lugar y recibida por personas en el predio, con documentación firmada.
El pago se concretó mediante E-cheq, lo que inicialmente generó confianza en los vendedores. Sin embargo, posteriormente se comprobó que los cheques no tenían fondos, configurando una maniobra fraudulenta que dejó a los damnificados con un fuerte perjuicio económico.







