Las comunas difunden recomendaciones y explican que no se trata de una plaga peligrosa. El enfoque está puesto en la prevención y la información a los vecinos.
En distintos puntos de Mendoza, la aparición de la chinche del arce generó consultas y cierta preocupación entre los vecinos. Ante este escenario, municipios como San Carlos y Guaymallén comenzaron a difundir mensajes informativos para aclarar la situación y evitar alarmas innecesarias.
Las autoridades locales remarcaron que no se trata de una plaga peligrosa para la salud, aunque su presencia puede resultar molesta en viviendas y espacios urbanos. Por eso, la estrategia se centra en el manejo responsable y en la difusión de medidas preventivas más que en acciones de control agresivas.
Uno de los puntos clave que explicaron las comunas es la decisión de no realizar fumigaciones masivas, ya que este tipo de intervenciones puede afectar a insectos beneficiosos y generar un desequilibrio ambiental. Además, señalaron que este método no garantiza la erradicación del insecto, que tiene alta capacidad de reproducción y puede reingresar desde zonas cercanas.







