La provincia atraviesa horas complejas por la combinación de fenómenos meteorológicos que impactan en distintas zonas y obligan a evaluar la continuidad de las clases.
Un escenario climático adverso se instaló en Mendoza con la presencia simultánea del viento Zonda, la llegada de un frente frío y nevadas en sectores cordilleranos. La situación genera preocupación en distintas localidades, especialmente por la intensidad de las ráfagas y los cambios bruscos de temperatura que afectan tanto a zonas de montaña como al área metropolitana.
Durante el transcurso del día, el Zonda se manifestó con fuerza en varias regiones, mientras que hacia la noche se prevé el ingreso de viento sur, lo que provocará un descenso térmico marcado. Esta combinación de condiciones genera inestabilidad y complica el desarrollo normal de las actividades, además de incrementar el riesgo de caída de árboles y dificultades en la circulación.
Frente a este panorama, las autoridades adoptaron medidas preventivas en el ámbito educativo en algunos departamentos y continúan evaluando la evolución del clima para definir posibles nuevas disposiciones. El seguimiento se mantiene de forma constante, con el objetivo de resguardar la seguridad de la población ante un fenómeno que podría extenderse durante varias horas.








