La fábrica de Tía Maruca en Albardón cesa sus actividades tras casi tres décadas, afectada por la crisis económica y el aumento de costos.

La empresa Tía Maruca confirmó el cierre definitivo de su planta ubicada en Albardón, poniendo fin a casi 30 años de producción en la provincia. La decisión impacta directamente en la actividad industrial local y deja a decenas de trabajadores sin empleo, en medio de protestas y reclamos por indemnizaciones.

Según fuentes del sector, la continuidad de la planta se volvió insostenible por el fuerte incremento en el costo de materias primas como harina y azúcar, sumado a la inflación persistente y a una estructura de deudas que complicó las operaciones. La caída en la utilización de la capacidad instalada, que llegó al 52%, también afectó la competitividad frente a marcas de menor costo.

La fábrica sanjuanina era el principal centro productivo de la compañía y un motor económico para Albardón. Su cierre se da en un contexto de retracción del consumo interno y dificultades financieras que la empresa arrastra desde los últimos años, tras su expansión y adquisiciones dentro del sector.

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