La medida busca asistir a productores afectados con beneficios fiscales, prórrogas impositivas y créditos blandos para sostener la actividad y el empleo.
El Gobierno Nacional oficializó la declaración de emergencia y desastre agropecuario en Mendoza tras las fuertes heladas y tormentas de granizo que provocaron importantes pérdidas en viñedos y frutales de distintas zonas de la provincia.
Con esta decisión se activan los beneficios previstos en la ley nacional de emergencia agropecuaria, que incluyen prórrogas en el pago de impuestos nacionales y la posibilidad de acceder a diferimientos para aliviar la situación financiera de los productores afectados.
Además, se pondrán en marcha líneas de crédito especiales del Banco Nación con tasas subsidiadas para tareas de recuperación y mantenimiento de las fincas. Las regiones más perjudicadas fueron el Sur mendocino, especialmente General Alvear y San Rafael, además del Valle de Uco y la zona Este provincial.








