La Justicia sentenció a Gonzalo Santander por el crimen de Emir Barboza, el menor que fue alcanzado por un disparo durante un enfrentamiento entre familias.
A nueve meses del crimen que conmocionó a San Juan, la Justicia condenó a Gonzalo Santander a 13 años y 6 meses de prisión por el asesinato de Emir Barboza, el niño que murió tras recibir un disparo en medio de una balacera ocurrida en el barrio Valle Grande. El abogado de la familia de la víctima consideró que la pena es insuficiente y adelantó que buscará su revisión.
El hecho se originó a partir de una pelea entre menores que involucró a varias familias y terminó en un enfrentamiento armado. Emir, que no participaba del conflicto, fue alcanzado por una bala mientras se encontraba en las inmediaciones del lugar.
Durante el juicio, las pruebas periciales fueron determinantes para establecer la responsabilidad de Santander. Los estudios detectaron restos de pólvora en su mano y su ropa, mientras que los análisis genéticos y balísticos confirmaron que el arma secuestrada fue la utilizada para efectuar el disparo mortal.







