La expansión de nuevos proyectos mineros, especialmente de cobre, podría aumentar significativamente los puestos de trabajo y atraer inversiones en las provincias productoras durante los próximos años.
Actualmente, la actividad genera alrededor de 116.000 empleos directos e indirectos, una cifra que podría alcanzar los 300.000. Si se incorpora además toda la cadena de proveedores y servicios vinculados al sector, la proyección podría llegar hasta un millón de puestos de trabajo. Transporte, construcción, logística, mantenimiento e insumos serían algunas de las áreas beneficiadas.
San Juan ocupa un lugar destacado por proyectos cupríferos como Vicuña y Los Azules, que podrían impulsar nuevas inversiones y contratación de personal. Según la Cámara Argentina de Empresas Mineras, existen proyectos por unos US$40.000 millones presentados bajo el RIGI, de los cuales US$26.000 millones corresponden al cobre. El crecimiento de la actividad también podría elevar las exportaciones mineras y fortalecer las economías regionales.








