El Colegio de Psicopedagogos advierte sobre los efectos de las pantallas en la atención y pide adaptar la capacitación docente.
Los desfavorables resultados de las evaluaciones PISA reabrieron el debate sobre el impacto de la tecnología en el aprendizaje. Desde el Colegio de Psicopedagogos de San Juan, su vicepresidenta Cecilia Espinosa remarcó que el uso continuado de teléfonos móviles en clase genera atención dividida e interrumpe la concentración para adquirir conocimientos complejos. La presencia constante de dispositivos fragmenta la continuidad pedagógica y perjudica la capacidad de razonamiento lógico, ubicándose junto al ausentismo entre los principales condicionantes identificados por los analistas.
Frente a la dispersión en las aulas y la ausencia de normativas homogéneas en todas las asignaturas e instituciones, se remarca la necesidad de revisar los esquemas de regulación. Asimismo, se plantea la importancia de actualizar la formación de los educadores para brindar herramientas que permitan integrar los recursos digitales de forma responsable, estructurada y orientada al desarrollo cognitivo de los estudiantes.







