Inspirada en la migración de la mariposa monarca, Romina Vega elabora partidas limitadas que vinculan uvas del Valle de Tulum con el terruño de Agrelo.
Romina “La Monarca” Vega, de formación perito técnica en criminalística y con un variado recorrido laboral, volcó su energía desde hace cuatro años a la elaboración de vinos de calidad. Su iniciativa busca conectar regiones productivas emblemáticas a través de una propuesta amigable y desestructurada. La oferta actual del proyecto comprende un Malbec mendocino oriundo de Agrelo, junto a un Blend de Malbec-Syrah y un Moscatel de Alejandría Dulce gestados en el Valle de Tulum, San Juan.
La vinculación de la elaboradora con la vitivinicultura se remonta a su infancia en Luján de Cuyo, donde creció rodeada de viñedos antes de radicarse en suelo sanjuanino hace más de dos décadas. Tras volcarse de lleno a la producción, Vega logró concretar una marca propia que evoca la emblemática migración del lepidóptero que le da nombre. Durante su participación en un programa televisivo en Tiempo Streaming, repasó los orígenes de su propuesta y el camino recorrido en el sector.
La meta a futuro para este emprendimiento vitivinícola contempla continuar expandiendo su línea de etiquetas con ejemplares provenientes de diferentes regiones productivas de la Argentina. Con esta premisa de integración territorial, la marca busca consolidar su presencia en el mercado sumando nuevos varietales a su catálogo de ediciones limitadas.







