Las manifestaciones que sacudieron varias ciudades de Francia dejaron cientos de miles de personas en las calles, 400 detenidos y una ola de violencia que superó todas las expectativas del gobierno.
Francia vivió una de sus jornadas de protesta más intensas de los últimos tiempos. Cientos de miles de personas salieron a las calles en distintas ciudades del país para reclamar contra el alto costo de vida, y la cosa terminó mal: 400 personas fueron detenidas y hubo numerosos episodios de violencia que se extendieron por diferentes puntos del territorio francés.
La movilización superó ampliamente lo que las autoridades habían previsto, lo que da una idea de la bronca acumulada en buena parte de la sociedad francesa. Los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se dieron en varias ciudades, y el saldo final dejó un panorama de tensión que complica todavía más al gobierno en un momento político ya de por sí difícil.
La situación en Francia sigue siendo incierta y todo indica que las protestas no van a parar en el corto plazo, mientras el gobierno busca cómo responder a una demanda social que claramente desbordó cualquier cálculo oficial. La información fue publicada por Diario El Sol Mendoza.







