El fenómeno climático podría alcanzar una intensidad considerable durante la primavera y el verano, con riesgo de tormentas fuertes, abundantes precipitaciones y crecidas. La Provincia ya trabaja en cauces y defensas para reducir el impacto.
El Niño se encuentra activo en el Océano Pacífico Ecuatorial y, según las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, podría intensificarse en Argentina durante los próximos meses. En Mendoza, sus efectos ya se hicieron sentir con las importantes nevadas registradas durante el invierno en zonas de alta montaña.
Ante la posibilidad de lluvias intensas, acumulación de nieve, deshielo y crecidas, el Gobierno provincial reforzó las tareas de mantenimiento y acondicionamiento de cauces y defensas. El objetivo es mejorar la capacidad de respuesta frente a posibles eventos extremos durante la primavera y el verano.
Desde la Dirección de Hidráulica advirtieron que, pese a las obras realizadas, la infraestructura puede resultar insuficiente ante situaciones excepcionales. Señalaron que ninguna obra civil está diseñada para soportar fenómenos de magnitud extrema.








